Un correcto encofrado

Un encofrado es el sistema de moldes, de madera, metal u otro elemento, temporales o permanentes que se utilizan para dar forma al hormigón u otros materiales similares como el tapial antes de fraguar. A continuación algunas pautas a tener en cuenta.

Un correcto encofrado

Un encofrado es el sistema de moldes, de madera, metal u otro elemento, temporales o permanentes que se utilizan para dar forma al hormigón u otros materiales similares como el tapial antes de fraguar.

Visto de esa forma suena sencillo, algunos moldes, un poco de hormigón, y listo, tenemos nuestra columna por ejemplo. Sin embargo, el trabajo no es tan sencillo como la definición lo aparenta. En realidad debemos tener en cuenta algunas pautas para que el trabajo resulte correctamente.

Como dijimos, el encofrado es una técnica con la que podemos realizar moldes de hormigón, que al retirararlos (desencofrarlo), permanece intacto con el perfil que haya adquirido, ya sean pilares, escaleras, asientos, etc.


Lo primero a lo que debemos prestarle atención, si queremos un final feliz, es al material que utilicemos para hacer los moldes. Estos, de madera, chapa u otro material, deben ser totalmente rectos y regulares, que no contengan cortes, ni clavos o tornillos que sobresalgan de la superficie. Si esto no es así, el resultado no será óptimo.

Durante el encofrado podemos utilizar aditivos especiales que nos permitirán mejorar la calidad de los materiales, y que además nos permitirá acelerar o retrasar el proceso del fraguado, para finalmente lograr la forma que deseamos.

En este proceso también es conveniente fijar con clavos el armazón, al igual que reforzar con varillas de hierro redondo que funcionan como armaduras, lo que nos permitirá ganar estabilidad y solidez en el trabajo, impidiendo que el hormigón pueda alabear la madera al no encontrar resistencia.

Además, el armazón de madera o de cualquier otro material bien fijado nos ayudará a facilitar el trabajo del desencofrado, aunque también será necesario impregnarlo con un aceite especial separador que evite la adhesión.

Estos productos pueden aplicarse antes de verter el hormigón o con algunos días de antelación, según cual compremos.

Finalmente, es necesario que el encofrado haya fraguado para poder retirarlo, de esta forma, cuando haya endurecido, sacaremos el armazón y obtendremos el bloque sin haber dañado el hormigón.

Por ello es que es importante tener paciencia y esperar entre los 10 y 30 días para que el hormigón fragüe y recién ahí separar el armazón. No olvidemos retirar las maderas o metales de forma lenta y limpia. En caso que se complique la retirada de alguna de las partes, tendremos que emplear una uña metálica para evitar irregularidades en el hormigón armado.