Puertas Metálicas

Las nuevas tendencias en diseño de puertas nos entregan ahora nuevos modelos que rivalizan en acabado con las puertas de madera e incluso a mi entender son más hermosas. Existe ahora la moda de combinar el metal con la madera y el vidrio, tendencia que ya lleva algunos años en Europa.

Hoy por hoy sabemos que las puertas metálicas brindan seguridad, un poco más que las puertas de madera, el metal siempre es más fuerte aunque de mantenimiento un poco más complicado. Sin embargo las nuevas tendencias en diseño de puertas nos entregan ahora nuevos modelos que rivalizan en acabado con las puertas de madera e incluso a mi entender son más hermosas. Existe ahora la moda de combinar el metal con la madera y el vidrio, tendencia que ya lleva algunos años en Europa y que en mi país (Perú) va tomando cuerpo poco a poco.

Las “puertas combinadas” se componen en esencia de un marco metálico fabricado en base a ángulos de acero de 1 pulgada un cuarto o con tubulares rectangulares de la misma medida a él va fijada una puerta fabricada en su contorno con tubo rectangular de una pulgada y lleva como complementos de acero un soporte para la chapa fabricado con el mismo tubo y una parte inferior construida con plancha metálica recubierta en madera por ambos lados. La parte superior se deja para decorarla con vidrio, el cual puede ser de diferentes formas y colores (ver figura ejemplo).

Las puertas de esta tipo, son pesadas, por lo tanto deben estar fijas con unas cuatro o cinco bisagras y sujetas a la pared con anclajes profundos de unos 15 cms, si es posible estos anclajes deben soldarse a la viga de hierro incrustada en la pared y que sirve de soporte a los ladrillos. Los anclajes deben debe tener forma de Y para un mejor agarre. Es recomendable colocar por lo menos tres anclajes por lado.


Tambien puede darse el caso que este tipo de puertas se fabriquen en serie, lo cual se consigue con una prensa metálica de gran envergadura y presión. Dicha prensa fabrica las chapas de la puerta. Los relieves que se consiguen dan fortaleza al contrachapado de la puerta y evita que sean vulneradas a los golpes. Sin embargo no todos contamos con una prensa, los constructores por lo general consiguen el mismo acabado con una técnica sencilla: cortando tubulares rectangulares de unos 5 o 6 pulgadas por una y media de espesor, por el lado ancho  los cuales se sueldan a la estructura plana de la parte baja de la puerta. Como siempre la parte superior se deja para el decorado que puede ser de vidrio protegido por una reja decorativa (ver figura inferior de este modelo).

El estandar en este tipo de puertas, las cuales se emplean para entrada principal, señala que por lo menos deben tener 2 mts de altura y un metro de ancho, aunque estas medidas son variables y van desde un mínimo de 0.85 mts de ancho a un metro. La altura del suelo a la chapa varia entre un mínimo de 0.70 mts a 0.90 mts dependiendo más del gusto que de la técnica. El vidrio que se emplea debe ser del tipo templado, resistente a los golpes o si desean ahorrar (aunque no recomendable por ser exterior) pueden emplear vidrio doble de unos 5 mm; si emplean este último, es recomendable colocar una rejilla de seguridad en el espacio del vidrio como se ve en la figura anterior; sin embargo y en líneas generales recomiendo colocar una reja externa del tamaño de la puerta con el fin de aumentar la seguridad. La reja externa debe contemplar el mismo diseño que la rejilla y si no la tiene, adoptar un diseño acorde con la casa (colonial, moderno, llano, cuadriculado, rombos, ladrillo, etc).

Para su fabricación debe emplearse soldaduras, con electrodos del tipo 5/32 para los marcos y partes de soporte. El acabado de las láminas y relieves debe hacerse con  electrodos del tipo 3/32 que al ser más delgada, no “quema” demasiado el metal y no lo perfora; por otro lado se recomienda que la soldadura sea por ambos lados, ello otorga rigidez y permite que los metales se adhieran entre si firmemente. Si desean presentar como acabado la puerta sólo en metal sin agregar madera y mostrar las líneas o perfiles como en la figura anterior, deberán soldarlas por atras, para ello realizar agujeros y por ellos soldar los tubulares rectangulares, luego estos agujeros serán cubiertos por soldadura de relleno en la parte posterior y con masilla especial para metales antes del pintado; sólo de esta forma no se notará la soldadura.

Una vez soldadas las piezas, debemos aplicar el acabado, el cual consiste primero en aplicar el esmerilador manual para acabar los metales y eliminar restos de soldadura, virutillas, etc. Lo segundo es aplicar una capa de pintura del tipo zincromato anticorrosivo o anticorrosivo simple. Les recomiendo emplear el zincromato, ya que tiene mayor duración y es más resistente a la humedad y al ambiente; una vez pintada y seca, se aplica la capa de pintura de acabado que puede ser esmalte para exteriores o pintura epóxica marina. La pintura a elegir dependerá de clima de la zona donde estemos ubicados.

La elección de la cerradura es la última tarea, ello dependerá de la seguridad que queramos obtener. Por lo general las chapas de exteriores son de tres golpes como mínimo y las decorativas o simples. Las primeras vienen con manilla y contracara de bronce pero son igual de seguras que las simples las cuales constan de un jalador sencillo y un tambor. Si es una puerta de negocio se puede agregar un protector de chapa pero si es domiciliaria se recomienda un tipo decorativo. La chapa debe colocarse con cuidado para no dañar la puerta, puede ir soldada o atornillada, aunque he visto por experiencia que es mejor procurar atornillarla, ya que cuando la soldamos al momento de cambiarla por algun inconveniente se termina dañando la puerta.