¿Para qué sirven los espejos?

Los espejos tienen más de una función en términos de decoración: ofrecen vida y duplican el espacio de nuestros hogares.

Espejo en la habitación.

Los espejos duplican los espacios de nuestros hogares.

La pregunta puede parecer obvia, pero no lo es cuando hablamos de decoración. A la hora de comprar y colocar un espejo en nuestra casa, no siempre debemos preguntarnos dónde necesitaremos mirar nuestro reflejo para acicalarnos. Todos sabemos de sobra que necesitamos un espejo en nuestro cuarto de baño, otro en el recibidor para darnos esa última miradita antes de salir de casa, y otro en nuestra habitación -o vestidor- para comprobar cómo nos sienta el modelito de cada día. Pero luego están esos otros espejos, más o menos pequeños, que van a parar a cualquier pared del hogar como mero objeto de decoración.

Y ahí es donde debemos preguntarnos qué función tiene el espejo más allá de la simple ornamentación. La respuesta correcta es: ampliar los espacios, duplicarlos, generar la sensación de que nos movemos en una estancia mucho más grande de lo real; reflejar nuestro comedor, nuestra sala de estar, nuestro baño… con dimensiones mucho más amplias, sencillamente por un mero efecto visual. Coloquemos un espejo en un espacio reducido y comprobaremos esto que acabo de decir: todo parecerá mucho más grande y menos claustrofóbico. Sin ir más lejos, ahí está el ejemplo de los ascensores: ¿acaso nunca se han preguntado por qué hay un espejo en cada uno de estos montacargas?

Al reflejar todo lo que se interpone ante ellos, los espejos se muestran como puertas transparentes hacia otros mundos simétricos. Y aunque dicho así suene a misterio, son muchos los decoradores que juegan con esta ventaja a la hora de innovar; por eso ya no es extraño ver un espejo en el jardín o quizás en el garaje. Todo esto favorece una sensación de amplitud, de relax, de bienestar. Ya dicen que las cosas importantes residen en los pequeños detalles, y he aquí que muy pocos se habrán planteado lo que un espejo puede hacer por nosotros en pos de la felicidad.

Por eso desde aquí os invito a estudiar a fondo vuestra casa, a analizar aquellos espacios muertos a los que les falta vida, aquellos recintos cerrados que carecen de amplitud. Probad a introducir un espejo en la pared, probad con diferentes tamaños, cuánto más grande el espejo, mayor será la sensación de que nos desplazamos en mitad de una sala-universo. Y, sobre todo, no incidamos en el error de creer que los espejos solo cumplen una función.

Fuente: Decoesfera

Foto: Dipfan