Cómo limpiar pieles de animales

Las pieles de animales en la decoración, sobre todo aquellas que están en contacto con el suelo, precisan de un correcto mantenimiento. Será fundamental limpiarlas correctamente si queremos que mantengan sus cualidades intactas. En este post, dejando de lado ideologías relativas al uso de las pieles de animales, conoceremos cuales son las formas de limpiar este tipo de piezas.

Dejando de lado la eterna discusión sobre la prohibición del uso de pieles de animales, lo bueno o lo malo de esta actividad, e intentando dedicarnos puramente al aspecto decorativo, hoy hablaremos de las pieles de animales en la decoración. Más bien sobre cómo mantener, cuidar y limpiar este tipo de pieles, para que mantengan siempre la misma textura y color que lo caracteriza, para que su reflejo decorativo sea siempre la del primer día.

Cómo limpiar pieles de animales

En general, estos tipos de pieles suponen un elemento de decoración capaz de otorgarle un toque de distinción, elegancia y sofisticación a cualquier habitación de la casa. A partir de esto resulta muy importante que, sin importar el modelo, la textura, el color o el tamaño, siempre mantenga las mismas cualidades del primer día.

Es importante saber que las pieles de animales, sobre todo aquellas que están en contacto con el piso, requieren de un cuidado especial. Por lo menos si lo que buscamos es que sus manchas naturales y pliegues se mantengan siempre de la misma manera, teniendo en cuenta que las alfombras y tapetes de piel pueden alterar sus colores y texturas cuando no se los limpia regularmente. Muy distinto a lo que sucede con, por ejemplo, una alfombra de fibra sintética, ya que el único riesgo que correríamos en ese caso es el de entregar la sensación de suciedad.

De tal manera, para limpiar una pieza de piel natural debemos, en primer lugar, sacar el polvo que queda entre las cerdas con un trapo limpio y seco. Una vez realizada esta tarea, lo siguiente será retirar los residuos restantes con un cepillo, incluyendo los bordes. En el caso de que no sea suficiente con el cepillo, entonces será necesario utilizar una aspiradora de mano.

Diferente es lo que sucede si la alfombra está manchada con alguna sustancia, ya que en dicho caso será fundamental actuar con rapidez,  retirar la mancha  con un trapo limpio y humedecido en agua jabonosa, intentando que no se esparza hacia las partes limpias. En este punto lo más importante es no humedecer demasiado el trapo.

Una vez realizado este paso, lo siguiente será dejar secar la pieza. Para eso colocaremos la alfombra en un lugar ventilado, preferentemente donde no ingrese demasiada luz. El tiempo dependerá de la pieza, pero si debemos tener en cuenta que el cuero muchas veces necesita mucho tiempo.

Fuente: Decoracion
Flickr: Alfombra por amarupress en Flickr

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