Circuitos Eléctricos en Viviendas

Los circuitos eléctricos son aquellos que constituyen las interconexiones que permiten la circulación de la energía eléctrica entre los diferentes tableros, interruptores y tomacorrientes de una vivienda; asimismo permiten interconectar la energía externa al domicilio con las conexiones internas.

Los circuitos eléctricos son aquellos que constituyen las interconexiones que permiten la circulación de la energía eléctrica entre los diferentes tableros, interruptores y tomacorrientes de una vivienda; asimismo permiten interconectar la energía externa al domicilio con las conexiones internas.

El diseño de las líneas de conducción incluye dos polos que circulan a través de la vivienda a través de tubos conductores o canaletas de PVC aislantes, algunas veces incluyen un conductor neutro que está conectado a la línea de tierra y trasmite las sobrecargas a un pozo o toma de tierra para que estas se disipen y por tanto no causen daños a las personas ni a los artefactos; estas tomas a tierra desvían la corriente en el caso de que alguien entre en contacto con un aparato defectuoso; por lo tanto es recomendable y en algunos países obligatorio prever en los cimientos de los muros exteriores un hilo a tierra con una profundidad minima de 60 cms., el cual es de cobre y tiene un diámetro de por los menos 35 mm2.

Para diseñar y plantear un circuito completo de electricidad debe tomarse en cuenta el tipo de corriente que se necesitará, por lo general para viviendas es monofásica; los circuitos monofásicos que alimentan bocas de salida para iluminación y tomacorrientes se utilizan básicamente en el interior de los edificios y viviendas; de amplio uso para los circuitos de iluminación, pueden conectarse a ellos artefactos de iluminación, de ventilación, combinaciones de ellos, u otras cargas unitarias, cuya corriente de funcionamiento permanente no sea mayor que 6 o 7 Amperios, para ello se emplean tomacorrientes que por lo general están empotrados y son del tipo 2 polos (2P) más tierra (T) de 10 A o tomacorrientes simples del tipo 2P. Es importante que estos circuitos tengan instaladas cajas o tableros de protección; para el caso de establecer un circuito, debe considerarse una corriente menor a 16 Amperios es necesario que la protección sea en ambos polos, ello se consigue con cortacircuitos del tipo bi-polar, preferentemente térmicos; a su vez el número de salidas por circuito debe ser máximo catorce. Las conecciones al exterior (salidas de tomacorrientes) deben estar protegidas contra la intemperie o en su defecto emplear protectores plásticos con tapa a presión para colocar en ellos dados de salida 2P o 2P más T.

En el caso de las cajas rectangulares de tomacorrientes e interruptores de 4×2, octogonales de techo o distribución de 4×4 es preferible emplear cajas plásticas, las cuales tienen la propiedad de durar mucho más y evitan la corrosión; asimismo los cables jamás deben ir sueltos o libres sin protección de tubos sena estos flexibles o duros. Para las uniones o empalmes es mucho más seguro y adecuado emplear cinta vulcanizante y si es posible estas deben estar soldadas antes de ser cubiertas con soldadura de estaño, ya que esto mejorará su conductividad y evitará pérdidas de energía que se traducen en mayores consumos de electricidad en el recibo de energía.


En el diseño de los circuitos eléctricos se emplean cortacircuitos o llaves térmicas que deben cortar la circulación de la corriente sobre uno de los conductores de la red de distribución. Este diseño es por razones de seguridad, dado que si una persona accede al tomacorriente con el interruptor abierto está vinculado con la energía, que normalmente es la que da origen a accidentes eléctricos por contacto directo, este tipo de protectores se denominan interruptores salvavita.

La experiencia técnica señala que hay que colocar los tomacorrientes en los lugares de la casa que realmente lo necesiten a fin de poder emplear los electrodomésticos con comodidad pero con la salvedad de que estos deben estar limitados a ocho por circuito. Para los tomacorrientes se debe emplear un conductor o alambre eléctrico 14 AWG de calibre con 2.1 mm2 de diámetro que resisten hasta 60 grados de calor y soportan 30 Amperios. Por otro lado en el caso de interruptores de pared y circuitos de luce, es suficiente emplear cables sólidos 16 AWG de calibre con 1.50 mm2 de diámetro y soportan por lo general unos 15 Amperios. Los cables de acometida, osea los que se emplean desde la caja externa hacia el tablero de distribución deben ser de calibre 10 AWG con una sección de 5.3 mm2 y soportan hasta 70 Amperios. Por su parte los que se emplean para termas y demás circuitos que impliquen resistencias, deberán ser del tipo 12 AWG con una sección de 3.3 mm2 y soportan hasta 50 Amperios.

Para realizar instalaciones eléctricas es necesario tener cierto conocimiento sobre el cálculo de cargas de energía y distribución de los puntos, asi como los cálculos de la distancia entre puntos y el cálculo de la pérdida derivada de esa distancia con el fin distribuir adecuadamente la ubicación de los tomacorrientes; asimismo en el caso de la iluminación es necesario tener ciertos criterio para distribuir la luz y ubicar adecuadamente los interruptores. Las herramientas que se emplean no son muy complicadas de usar, debemos contar con un voltímetro que es un aparato digital o analógico, equipado con cables y terminales aislantes para medir la tensión, la corriente y la resistencia; un artículo relacionado con la protección es el lapiz detector de electricidad , el cual tiene la forma de un pequeño destornillador con una punta metálica y un fusible, este aparato se emplea para detectar la presencia de tensión en tomacorrientes, cables y conectores.

Otras herramientas importantes para el instalador son la wincha o cinta pasadora de cables, actualmente las hay de materiales plásticos que son por lo tanto más flexibles. Los alicates nos permiten realizar varios trabajos, el pelador de cables por ejmplo se usa para quitarle la capa aislante de PVC a un cable eléctrico sin dañar los hilos conductores, debido a sus diferentes graduaciones, a su vez poseen un aditivo de corte; por su parte los alicates de punta larga sirven para doblar el extremo de los cables de alimentación y realizar los empalmes.

Para insertar los tubos en las paredes de hormigón existen herramientas eléctricas especiales que permiten efectuar cortes en el concreto, ellas son las amoladoras de disco o cortadores manuales de concreto, para las esquinas y lugares donde no se pueda acceder con estos instrumentos se empleará el método antiguo de comba, punta y cincel plano de metal.