¿Cómo limpiar los ladrillos?

Siempre debemos cuidar y mantener los ladrillos limpios, para evitar la acumulación de daños indeseables en nuestras paredes.

Cómo limpiar los ladrillos

Cómo limpiar los ladrillos

Sin lugar a dudas el ladrillo es uno de los materiales más elegidos para todo tipo de construcción, sus características resistentes lo transforman en el más utilizado, sobre todo para exteriores. Claro que el hecho de que se encuentre a la intemperie, trae como consecuencia, inevitablemente, la acumulación de sales y hongos que se juntan en su superficie.

Este problema no trae consecuencias solamente en el material, sino que también queda estéticamente incorrecto.
Por eso es que siempre debemos cuidar y mantener los ladrillos limpios, para evitar esta acumulación de daños indeseables para nuestras paredes.

Para realizar una correcta limpieza del ladrillo necesitaremos de las siguientes herramientas: Balde, brocha, escobilla de cerdas y de nylon, escobilla metálica, escobillón, espátula, e hidrolavadora. Mientras que además deberemos comprar: ácido muriático e impermeabilizante de ladrillos.


Antes de comenzar vale aclarar que para esta tarea, las escobillas de cerdas duras, de acero y de nylon, son fundamentales.  Los de acero son los adecuados para raspar superficies irregulares y porosas cuando están secas, ya que sacarán las manchas y el polvo acumulado.

Con estos elementos, lo primero que debemos hacer es barrer la superficie. Pasaremos el escobillón por toda la pared, en cada uno de los ladrillos. Con esto conseguiremos sacar el polvo y telarañas que estén presentes.

Luego debemos rascar el ladrillo en seco. Con la escobilla de acero tenemos que frotar en todas las zonas que se encuentren manchadas, ya sea de pintura, moho o eflorescencias salinas.

Recordemos, como dijimos anteriormente, no pasar la escobilla de acero si el ladrillo esta mojado, ya que al tratarse de una herramienta demasiada dura, esto podría romper la superficie.

El siguiente paso es el del lavado del ladrillo. Para ello deberemos tener en cuenta que tipo de manchas vamos a limpiar. Si se trata de eflorescencias salinas, el limpiador que utilizaremos será una mescla de 1 medida de ácido muriático más  9 medidas de agua. Si en cambio tenemos que limpiar moho, haremos una mescla con 3 medidas de cloro más 7 medidas de agua.

Para el lavado debemos mojar el cepillo de cerdas de nylon en la mescla y pasarlo por la superficie. Mojaremos bien los ladrillos y lo dejaremos actuar por un tiempo de 10 minutos más o menos.

Luego enjuagaremos los ladrillos. Para ello utilizaremos la hidrolavadora o la manguera y sacaremos todo el producto químico con el que hemos hecho el lavado de la superficie.

Por último, una vez que el ladrillo se encuentre seco, lo aconsejable es proteger la superficie con un impermeabilizante. Para ello, y porque la superficie es irregular, utilizaremos la brocha.